América Latina retorna al crecimiento económico y aumenta sus políticas contracíclicas

América Latina dejará seis años de desaceleración en 2017: BM

BM: Prudencia fiscal en ALatina redujo vulnerabilidad durante la recesión

De acuerdo con las proyecciones del BM, se espera que la economía de la región crezca este año 1.5 por ciento, y en 2018, un 2.5 por ciento, con lo que se pondría fin a seis años de desaceleración económica, incluyendo una recesión en los últimos dos años.

Para este año, la institución proyectó que el crecimiento regional será de 1.5 por ciento y de 2.5 por ciento para el siguiente, según el documento recién publicado "Contra viento y marea: Política fiscal en América Latina y el Caribe en una perspectiva histórica”".

En ese sentido, el economista en jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Carlos Végh, dijo que "la recuperación que estamos anticipando para la región en el 2017 está explicada principalmente por una estabilización de la situación en Brasil y por una recuperación del crecimiento en Argentina".

El reporte del Banco Mundial pone el acento además en el "cambio positivo" que implicó la aplicación de políticas contracíclicas en un gran número de países "por primera vez en la historia" dando lugar esto a un proceso de gastar más en tiempos difíciles y ahorrar en las épocas de bonanzas.

Explicó que los problemas de deuda pública y déficits fiscales elevados en América Latina se deben a que los países de la región gastaron de manera excesiva durante las épocas bonaza económica.

En 2016, América Latina y el Caribe vieron un incremento de las remesas de 6,9%, respecto a 2015, alcanzando $73.000 millones, según el informe Migración y Desarrollo difundido al margen de las reuniones semestrales del Banco y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

La proyección del Banco, dada a conocer en una conferencia en internet, es cuatro puntos porcentuales inferior a la proyectada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que este año espera que el Producto Interno Bruto (PIB) del país alcance 5.8%.

Pero el organismo recomendó a los países ahorrar parte de los ingresos en los ciclos de bonanza económica, para poder afrontar luego los malos momentos. Si bien estas medidas resultaron en déficits fiscales, estos fueron consecuencia de un esfuerzo concertado por minimizar la desaceleración.

Por otro lado, aquellos países que continuaron con sus políticas procíclicas ahora deben consolidar aún más sus cuentas fiscales si pretenden minimizar el riesgo de un deterioro en su calificación crediticia y un aumento del gasto de financiación, según el informe.

En medio de un ambiente externo caracterizado por frecuentes shocks y mucha volatilidad, dicha prudencia, opinó, les permitirá hacer de la política pública un instrumento que los ayude a superar la próxima desaceleración y conservar las conquistas sociales.

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