Pese a fallo, Lula va por presidencia de Brasil

Además de las cuestiones legales y judiciales, con esta medida sería prácticamente imposible que Lula Da Silva pueda presentarse nuevamente en los comicios para presidente, y ante esto se aferran en su partido para creer en una persecución política. En las próximas semanas, a medida que Lula se defiende, veremos mayor presión sobre el poder judicial brasileño para que reparta parejo, en el campo político, los castigos por corrupción.

En suma, esta situación agrava la crisis política iniciada tras revelarse la red de corrupción en Petrobras y el malestar de los brasileños, quienes pierden cada vez más la confianza en sus gobernantes.

Finalmente, César Bunster, encargado de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Chile, subrayó que de diversas maneras, el mundo social movilizado también está respondiendo a este nuevo ataque contra la democracia en Brasil, mientras continúan rechazando la reforma laboral aprobada recientemente y que significaría un retroceso en las conquistas sociales obtenidas durante la presidencia de Dilma Rousseff y de Luiz Inácio Lula Da Silva.

Lula juró su nuevo cargo, pero nunca pudo asumir.

El caso es parte de la investigación por corrupción más grande que se haya realizado en Brasil, y decenas de políticos y empresarios han sido encarcelados.

Lula fue condenado a 9 años y 6 meses de prisión por corrupción y lavado de dinero en un caso que involucra a un apartamento tríplex en la ciudad de Guarujá.

El expresidente de la República, José Mujica le envió un mensaje a Lula en este difícil momento que el exmandatario de Brasil está viviendo tras el fallo del juez Moro.

La defensa de Lula siempre negó que el departamento fuera propiedad del ex presidente; señaló que su fallecida esposa, Marisa Leticia, había estado interesada en comprarlo en 2009, pero al final desistió en 2014.

Por otro lado, el presidente también es investigado por obstaculizar la operación Lava Jato a través del dictado de medidas legislativas y el control del nombramiento de comisarios de policía que conducían estas indagaciones. Ahora, el destino de su sucesor, Michel Temer, es incierto y pende de un juicio sobre su implicación en un delito común.

La pesquisa se centró en un principio en miembros del Partido de los Trabajadores al que pertenece Lula, pero desde entonces ha derivado en cargos por mala conducta contra políticos de todas las corrientes.

Están juzgando nuestro gobierno, las cosas que hicimos en este país, añadió el ex dirigente sindical, quien enfrentó a la dictadura militar (1964-1985) y colocó a Brasil en el mapa mundial al lograr sacar a 30 millones de la pobreza.

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