Gobierno de Trump continúa su política en contra de los inmigrantes

El Gobierno del presidente Donald Trump

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La siguiente presa en el punto de mira del presidente Donald Trump son los inmigrantes pobres.

El DHS dijo que bajo la nueva propuesta, ser un actual o antiguo receptor de ciertas ayudas públicas sería considerado como un factor de peso altamente negativo para considerar un aplicación para obtener la residencia permanente, reseña el portal web de El Nuevo Diario.

Originalmente, la regla conocida como "carga pública" comenzó en los 1800s como una manera para que los EEUU negara la entrada a inmigrantes que probablemente se convertirían en una carga para la economía.

Los grupos de defensa de los inmigrantes dijeron temer que muchas personas puedan evitar los programas de ayuda pública o retirarse de ellos, incluso con el riesgo de perder albergue y sufrir un deterioro de su salud, porque les preocupa que les nieguen las visas. Pero para el resto que alguna vez utilizó o utilice beneficios como Medicaid, cupones para alimentos, vales de vivienda entre otros, podrían ser un impedimento inhabilitante para legalizar su situación migratoria en EEUU.

La nueva propuesta dejará claro asegurar que quienes busquen entrar y permanecer en Estados Unidos puedan mantenerse económicamente y no dependerán de los beneficios públicos, sostuvo el Departamento.

La propuesta, que puede convertirse en una reglamentación oficial después de un período de comentario público de 60 días, aumentaría las restricciones que ya existen para el otorgamiento de permisos de residencia y visas.

Según la controvertida secretaria, los cambios propuestos "promoverán la autosuficiencia de los inmigrantes y protegerán los recursos limitados, asegurándose de que sea menos probable que se conviertan en una carga para los contribuyentes estadunidenses".

La propuesta de Trump fue vista como una restricción de facto a la inmigración legal con base en los ingresos porque pondría a los inmigrantes en la disyuntiva de elegir entre recibir beneficios sociales, como comida o ayuda médica subsidiada, o hacerse residentes legales. Según la administración norteamericana, la regulación afectaría a unas 382.000 personas al año aunque, en principio, no repercutiría en los intereses de los inmigrantes a quienes ya se les ha otorgado residencia permanente.

El Gobierno de Donald Trump evaluará normas que podrían negar a inmigrantes las tarjetas estadounidenses de residencia permanente.

"La forma en que contribuyes a tu comunidad, y no cómo te ves ni el contenido de tu billetera, debería ser lo más importante", dijo Marielena Hincapié del Centro Nacional de Leyes de Inmigración.

Los inmigrantes mayores, muchos de los cuales obtienen medicamentos recetados de bajo costo a través del programa Medicare, también podrían verse obligados a renunciar a tales servicios.

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