Francia anula 'nuevo impuesto' a combustibles para calmar protestas

Temen nueva ola de violencia

Francia planea firmes medidas de seguridad por temor a "gran violencia" en protestas del sábado

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, suspendió para todo 2019 la implementación de un aumento al impuesto a los carburantes, con el único objetivo de evitar que continúen las protestas de los denominados "chalecos amarillos", reportaron medios locales.

Éric Drouet, un portavoz de los "chalecos amarillos", un colectivo que nació en las redes sociales y que debe su nombre a las prendas fluorescentes obligatorias en los vehículos, llamó a los franceses a congregarse el sábado "cerca de los lugares de poder: los Campos Elíseos, el Arco del Triunfo o la plaza de la Concordia", frente a la Asamblea Nacional. Varios colegios de secundaria estaban bloqueados el miércoles, por tercer día consecutivo de una movilización en contra de la reforma educativa del gobierno, y los sindicatos estudiantiles llamaron a intensificar las huelgas el jueves.

Los agricultores se sumaron también al desconecto social.

Desde que regresó de la cumbre del G20 en la Argentina, Macron ha permanecido en su residencia o se ha negado a hablar públicamente sobre las protestas que han generado la mayor crisis política en lo que va de su mandato.

El exbanquero de inversiones de 40 años, fue elegido en mayo 2017 con la promesa de "transformar" Francia.

"No retrocedemos, sino que damos un paso a un costado", minimizó una fuente de la presidencia.

Si ayer fue el primer ministro, Edouard Philippe, el encargado de anunciar la suspensión de la subida de impuestos a los combustibles y a los servicios públicos, para intentar calmar la ira ciudadana, le siguió hoy el portavoz del gobierno, Benjamin Griveau, quien afirmó que el momento que vive el país ya no es el de la oposición política, citando a Macrón, al cierre de una reunión de gabinete en el Palacio del Elíseo. Sin embargo, el vocero del gobierno, Benjamin Griveaux, reconoció hoy que "si hay algo que no funciona, no somos sordos, lo cambiaremos", en declaraciones a la radio RTL. Este impuesto fue recortado por Macron el año pasado para evitar que las grandes fortunas se vayan al extranjero y ha servido a la oposición para calificar a Macron de "presidente de los ricos". El Ejecutivo se prepara también a convocatorias de nuevas manifestaciones el próximo sábado en París y en todo el país, con el riesgo de que degeneren en violencia.

Líderes de la oposición, incluyendo Laurent Wauquiez del partido conservador Los Republicanos, han pedido al gobierno que imponga el estado de emergencia y que despliegue unidades del ejército para apoyar a la policía en caso de nuevos desmanes.

En una muestra de la tensión latente, Macron fue abucheado e insultado el martes por la noche durante una visita sorpresa a un edificio oficial en Puy-en-Velay, en el centro del país, que fue parcialmente incendiado el fin de semana pasado.

Dieciocho meses después de su elección, apenas 23 por ciento de los franceses aprueban la gestión del joven presidente.

Las críticas en su contra se escucharon también del otro lado del Atlántico. Su homólogo estadounidense, Donald Trump, con quien mantiene relaciones con altibajos, ironizó el martes sobre las concesiones hechas por el mandatario francés y estimó que esto demuestra que el acuerdo de París sobre el clima es "erróneo".

El Ejecutivo de Macron se vio obligado a ceder tras las violentas protestas de los "chalecos amarillos", que comenzaron su reivindicación contra el aumento de los impuestos y la han ampliado después contra la pérdida de poder adquisitivo.

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